Un fallo lo tiene cualquiera…
Y si no que se lo digan a los chicos de la NASA que en 1997 observaron atónitos cómo a los pocos segundos del despegue el cohete de un GPS IIR saltaba por los aires esparciendo por la zona unas 250 toneladas de combustible a modo de bolas de fuego. ¡Reíd vosotros de escenarios dantescos*…!
…Pero a este prefiero catalogarle como apocalíptico:
Aquí podemos ver la explosión desde un kilómetro de distancia:
Afortunada y milagrosamente no hubo ningún herido pero si un importante grado de destrucción en varios centenares de metros a la redonda, como muestran en el primero vídeo.
*[Offtopic: lamentablemente desde el 11-M los medios informativos españoles pusieron de moda tal adjetivo y ahora normalmente no hacen más que exagerar.]