Hace unos cuantos años que este tipo de robots malabaristas proliferan por Internet y salones de róbotica pero jamás había visto uno con tal velocidad de procesamiento.
Este en concreto mantiene en el aire una pelota de ping-pong con la ayuda de la correspondiente pala. La pelota es monitorizada por cámaras de alta velocidad y registra su posición cada 10 milisegundos. Vamos, una barbaridad.
Después mueve la pala con los tres brazos y golpea hacia arriba la pelota cuando baja hasta determinada altura. Semejante sensibilidad le confiere una naturalidad impresionante e incluso le da para mantener durante cierto tiempo una segunda pelota.
Por si le interesa a alguien, enlazo a los desarrolladores del robot: Paul Kulchenko y Emanuel Todorov, de la Universidad de Washington.