
Alguien (y esto se lo enseñarán a mis bisnietas en las escuelas) tiene que explicar lo que es la felicidad. No sólo se trata de sentirlo; tienen que saber por ejemplo que la felicidad, como todas las emociones básicas y universales, es efímera. No hay nadie siempre con la cara de asco y de la misma manera no hay nadie que pueda ser feliz todo el rato…
Luego hay descubrimientos que hemos hecho con los años y que tienen que ver con cosas muy sencillas. El otro día en la calle una persona se me puso a llorar y le dije “no llores, dime qué te pasa” y me dijo “no, es que le quiero agradecer lo que me ha descubierto: que la felicidad está en la sala de espera de la felicidad“. A lo que contesté “pero por Dios, si esto me lo enseñó mi perra, no me lo agradezcas a mí, si no a mi perra. Cuando le preparaba el pienso saltaba como una loca y otras veces cuando le ponía el plato debajo de la mesa unas veces era feliz y se lo comía y otras veces ni le hacía caso…”
Eduard Punset entrevistado en Hoy, CNN+