Ernest Solvay fue un tipo peculiar. Su familia no tenía dinero para que fuera a la universidad y a la edad de 21 años comenzó a trabajar en la fábrica de química industrial de su tío.
Después de más de diez años de aprendizaje del oficio ideó un innovador proceso para obtener sosa reventando la industria química mundial y convirtiéndose en multimillonario de la noche a la mañana.

Gracias a su enfermiza filantropía, su afición a la ciencia y su gran popularidad en 1911 se propuso organizar un congreso periódico para reunir a las mentes más privilegiadas del momento y tratar determinados temas abiertos de la física y la química…
En su primera edición el presidente fue nada más y nada menos que Hendrik Lorentz y el tema principal a tratar fue “La radiación y los cuantos”. Entre muchos otros participantes estaban Marie Curie, Henri Poincaré o un jovencísimo Albert Einstein.
No obstante la más importante no llegaría hasta 1927, la quinta edición, a la que podemos decir que asistió la verdadera generación de oro de la ciencia: de los 29 asistentes 17 eran ya o serían premios Nobel.
El quinto congreso resultó ser la mayor reunión de genios de la historia y todo friki que se precie muestra su respeto al ver la foto… Durante su celebración, mientras se discutía el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, Einstein dijo “Dios no juega a los dados” a lo que Böhr le contestó “Einstein, deja de decirle a Dios lo que debe hacer“.
(En negrita los participantes más famosos)
- Fila superior, de izquierda a derecha: A. Piccard, E. Henriot, P. Ehrenfest, Ed. Herzen, Th. De Donder, E. Schrödinger, E. Verschaffelt, W. Pauli, W. Heisenberg, R.H. Fowler, L. Brillouin.
- Fila intermedia, de izquierda a derecha: P. Debye, M. Knudsen, W.L. Bragg, H.A. Kramers, P.A.M. Dirac, A.H. Compton, L. de Broglie, M. Born, N. Böhr.
- Fila inferior, de izquierda a derecha: I. Langmuir, M. Planck, M. Curie, H.A. Lorentz, A. Einstein, P. Langevin, Ch. E. Guye, C.T.R. Wilson, y O.W. Richardson.







