Os presento por si no le conocíais aun al Chucky de Cieza, ese mitíco orador de dialéctica aplastante, mirada perdida e imponente estampa:
“Diselo, diselo bien claro. Que cuando lo enganche lo voy a enganchar bien enganchao.
Cristiaaaan!!! Anda, ¿qué?. Que no te chivaste eh de mi cara, y tú qué?. ¿Qué no ibas conmigo, eh?.Hijo puta, drogadicto de mierda que te comiste diez pastillas en una noche, diez pastillones y no me diste ni media… ¡y no me diste ni mierda! ¡Desgraciao, drogadicto, drogadicto, cabrón!!!
Sí, el Chuky de Cieza, cuando quieras bajas a buscarme ¿¿¿o tengo yo que engancharte por la banda??? Que te chivaste a tu madre, a mi madre, te chivaste a la guardia… Ya verás, ya verás, madre mia…
Sí, ¿si me pilla me mata?. ¿Sabes lo que tengo yo ahí en mi coche?. ¿Quieres verlo?, ¿quieres verlo?. Eh, ¿quieres sentirlo en el pecho? ¿Quieres sentirla en el pecho? ¿Quieres sentirla en el pecho, o no?.”
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